Los Viajes de Lolo

La Transpirenaica, día 5

Día de regreso de nuestra Transpirenaica en moto por lo que es nuestro último día de moto. Al día siguiente ya había que volver al trabajo y a la rutina del día a día.

Para regresar desde Fuenterrabía teníamos dos opciones, o bien coger la AP-8 para posteriormente tomar la A-1/AP-1 y de esta forma llegar rápidos y raudos a casa o como eso no nos gusta, tomar una ruta más lenta pero que nos haría disfrutar más de la moto y del recorrido.

Empezamos el día

Amanecemos en Fuenterrabía y arrancamos dirección Pasajes por la GI-3440 la cual bordea toda la costa cantábrica y nos hace atravesar bosques de pinos. La carretera tiene un firme aceptable pero es estrecha y cerrada por lo que hay prestar atención al tráfico que viene en sentido contrario. En esta carretera se encuentra el Monasterio de Guadalupe que es punto de paso del Camino de Santiago (Camino del Norte).

Por esta carretera llegamos a Pasajes y sin detenernos ponemos rumbo a San Sebastián por la GI-636 para entrar ya en el núcleo urbano de San Sebastián con intención de llegar a la playa de La Concha. En la concha aparcamos las motos y nos dimos un pequeño paseo por la arena contemplando la bahía.

Una vez terminado el paseo, subimos al Monte Igueldo para contemplar La Concha desde las alturas. Tomamos algo en el parque de atracciones y fijamos rumbo sur destino casa.

 

Hacia el Sur

Salimos de San Sebastián por la A-1 por la cual recorremos unos 70 km para salirnos en Alsasua de la aburrida autovía. En Alsasua cogemos la entretenida NA-718 que nos sorprendió con una ascensión inicial preciosa entre las rocas con unas vistas magníficas vistas del valle. Fotos de rigor y entramos en la Sierra de Urbasa, atravesando su hayedo y deleitándonos con unos preciosos paisajes. La NA-718 es una carretera típica secundaria, estrecha en algunos puntos pero con un muy buen asfalto. Continuando por ella vamos atravesando pueblos de la geografía navarra hasta encontrarnos con la A-12, la cual cogimos hasta podernos escapar en Los Arcos por la NA-1110 para proseguir luego por la N-111 desde Viana hasta Logroño.

Ya desde Logroño tomamos la N-120 hasta Nájera, donde paramos a reponer fuerzas con una buena comida.

Sierra cebollera

Desde Nájera y con ganas de más curvas, continuamos con nuestro rumbo sur por la LR-113, carretera con un firme muy bueno y suficiente anchura para disfrutar tanto de los paisajes como de la moto llevándonos su trazado hacia el Parque Natural de la Sierra Cebollera. Continuando por la LR-113 entramos en la LR-232 y ahí ya cambia todo, la carretera se convierte en un camino asfaltado por lo que se estrecha y aparece la temida gravilla y multitud de baches por casi todo el trazado. En este tipo de carretera es donde se aprecia la capacidad de la GS para recorrer todo tipo de caminos. Reducimos la marcha y despacio pudimos disfrutar de la Sierra Cebollera en toda su magnitud, pensando en lo duro que tiene que ser vivir por aquí en invierno ya que muchos de estos pueblos, cuando nieva de verdad se quedan incomunicados.

Cambio de Comunidad

La LR-232 nos deja en Villanueva de Cameros, desde allí tomamos la N-111 durante 7 kilómetros para desviarnos y tomar la LR-333 que continúa siendo la SO-830 para llevarnos a Vinuesa. El paisaje sigue siendo el agreste y duro y a la vez fascinante típico de la media montaña, siempre rodeados de inmensos pinares y el Pico Urbión a nuestra izquierda.

En Vinuesa continuamos por la CL-117 hasta alcanzar la N-234 por la que continuaremos brevemente hasta San Leonardo de Yagüe donde nos desviaremos para tomar la SO-920 atravesando los páramos sorianos y el Parque Natural del Cañón del Río Lobos.

Continuando nuestra ruta llegaremos al Burgo de Osma para ya tomar la N-110 que nos lleva hasta Ayllón.

Experiencia

Esta era mi primera ruta importante en moto y de ella solo he obtenido que satisfacciones y buenos recuerdos que permanecen imborrables en mi mente. El primero fue el compañerismo que se aprecia entre los moteros. También por supuesto por disfrutar de estos días atravesando los diversos y fascinantes paisajes que nos brinda nuestra geografía y la geografía francesa.

También me quedo con la experiencia de haber vivido 5 días montado en una moto y sin más preocupación que montar en moto, sensación que el que no la ha vivido no comprenderá pero el que sí que lo ha hecho sabe que es una sensación de libertad y felicidad total.

Esta fue solo el comienzo de las rutas que he ido haciendo y haré y que poco a poco iré subiendo a la página web.

Un abrazo y buenas rutas!!

Transpirenaica en moto