Los Viajes de Lolo

La Transpirenaica, día 3

Arrancamos este tercer día de transpirenaica en moto en Andorra. El día amanece despejado como ayer y nosotros de muy buen humor. Hoy es el día grande de nuestra particular transpirenaica y el cuerpo lo sabe.

EMPEZANDO EL DÍA

Empezamos poniendo rumbo sur hacia la Seu de Urgell. Pasado la Seu de Urgell llegamos a Adrall. En Adrall viramos hacia la derecha para continuar por la N-260 y de esta forma afrontar el primero de los muchos puertos que atravesaríamos este día.

Coll de CantoEste primer puerto es el Coll de Cantó. Un puerto suave con curvas rápidas que permiten llevar ritmos altos siendo muy divertido. Además, podremos contemplar a nuestra izquierda todo el prepirineo ilerdense.

Continuamos por nuestra ya conocida N-260 hasta llegar a Sort. Pueblo famoso por la lotería. Almorzamos y tratamos de comprar lotería de navidad, siendo imposible ya que en las fechas que  estábamos (Junio) todavía no tenían décimos.

En Sort empezamos a encontrarnos con más moteros de los que nos habíamos encontrado el día anterior, quizá, debido a que el fin de semana se acercaba.

ENCONTRÁNDONOS CON VICENTE

Habíamos quedado con Vicente en lo alto del Coll de la Bonaigüa, así que desde Sort fijamos rumbo Norte abandonando la N-260 que tan buenos ratos nos había dado para coger la C-13 en dirección Baqueira. La ascensión al Coll de la Bonaigua se hace también a buen ritmo ya que salvo la parte final, que son una sucesión de horquillas, el resto del puerto son curvas suaves que no nos hacen aminorar la marcha. Eso sí, había que estar muy pendiente de la gravilla, ya que se había arreglado la carretera hace poco y había zonas donde se hacía peligrosa.

En la cima de la Bonaigua, nos esperaba el tercer miembro de la ruta. Allí estaba Vicente con su R1150R aparcada tomando fotos a las fabulosas vistas que desde allí se pueden observar.

BonaiguaNosotros no somos menos y tomamos alguna foto para emprender el descenso en dirección Vielha y adentrarnos así en el Valle de Arán.

ENTRANDO EN FRANCIA

Cruzamos Vielha tomando dirección Francia por la N-230. La carretera asciende según nos acercamos a nuestro país vecino. Antes de llegar a la subida de nuestro tercer puerto, llenamos los depósitos en Era Bordera y tratar así de cruzar Francia sin repostar y ahorrarnos unos euros.

Una vez saciada la sed de gasolina, arrancamos los motores y tomamos la salida hacia la N-141 en la primera rotonda que nos encontramos para  emprender la subida del Portillón. El Portillón es un puerto cerrado tanto de vegetación como de curvas por lo que el ritmo es lento. También hay numerosos ciclistas por lo que hay que extremar la precaución.

El descenso también toca hacerlo extremando la precaución ya que el firme es estrecho con curvas bastante cerradas. Eso sí, las vistas son preciosas con alguna que otra cascada en los laterales.Portillón

COMIENZA EL TOUR

Una vez en Francia, comenzamos lo que podría ser una etapa reina del Tour de Francia muy extrema. Atravesaremos cuatro puertos míticos de la ronda gala.

Llegamos al primer pueblo francés que es Bagnères de Luchon y tomamos la D618 que nos llevará hasta Aurreau atravesando el precioso paisaje pirenaico francés y cruzar el primero de los puertos franceses, el Peyresourde. Este puerto es suave y nos acercamos a la cima atravesando bonitos bosques hasta prácticamente la parte final, en la cual desaparece el bosque para dejar paso al monte bajo y la subida suave y con apenas curvas da paso a la parte dura de la ascensión con cuatro horquillas de lo más divertidas desde las cuales podemos tener unas vistas privilegiadas del valle que hemos ido subiendo.

En Aurreau tomamos la D918 para enfilar el Col d´Aspin. Para ello, de la D918, nos desviamos a la izquierda para tomar la más entretenida D110 y volvernos a unir a la D918 y proseguir la ascensión de tan popular puerto.

El Col d´Aspin es un puerto estrecho con buen firme que comienza suave y que con el paso de los kilómetros se va poniendo más vertical. Las vistas también son de lo más bonitas, pudiendo observar las imponentes laderas que teníamos a nuestra izquierda. Según subíamos, el tiempo empeoró y sin llegar a llover, notamos como las temperaturas descendieron y el sol se ocultó.img_2514

En lo alto del puerto, nos encontramos con bastantes vacas, las cuales estaban tan acostumbradas a las motos y demás vehículos que ni se inmutaron.

Continuando el descenso, llegamos a Saint Marie de Campam donde nos desviaremos a la izquierda para seguir por la D918 y comenzar la ascensión del Tourmalet.

El TOURMALET

Desde niño, el Tourmalet ha sido para mí un puerto mítico debido a la afición que tenía al ciclismo. Cuando uno planea hacer la Transpirenaica en moto, es en lo primero que se piensa, en atravesar este mítico puerto y ya cuando comienzo la ascensión, una extraña emoción surge de mi interior pensando en ese niño que hace 20 años veía aquellas míticas etapas de Indurain o de Virenque.

La ascensión del Tourmalet no fue todo lo bonita que me hubiera gustado, debido en gran medida a la gran cantidad de gravilla que había en el firme ya que estaban haciendo arreglos postinvernales en la carretera. Sinceramente, cuando uno hace puertos en moto, salvo que sean muy salvajes como Stelvio, Furkapass o similares, apenas se aprecia la dureza de éstos o muchas veces medimos la dureza en la cantidad de horquillas que tiene un puerto.

TorumaletEn el caso del Tourmalet, eso fue lo que me pasó. Me pareció un puerto muy soso debido a la ausencia de horquillas importantes salvo en el tramo final. Eso sí, cuando estaba arriba y veía a los cansados ciclistas llegar, me di cuenta que el problema del puerto es que es larguísimo y que ahí reside la dureza. En lo alto del Tourmalet nos hicimos las fotos de rigor y traté de comprar la pegatina típica, pero estaban organizando la tienda y no quisieron atenderme (en España creo no me hubiera venido sin pegatina. Me hubieran hecho esperar media hora hasta que la encontrasen en pos de venderla).

El descenso del Tourmalet es muy bonito teniendo de frente las montañas nevadas y la carretera abriéndose paso por el valle hasta llegar a Luz St. Sauveur.

Tourmalet

El Último del TOUR

Una vez en Luz St. Sauveur, cogemos la D921 hacia el norte para llegar a Argelès-Gazost y ya enfilar el Col d´Aubisque a través de la D918.

El ascenso del Aubisque lo hacemos bajo la niebla, creando una estampa preciosa pudiendo ver la niebla sobre y delante de nosotros y los valles completamente limpios de ella. El Aubisque es un puerto también muy largo rodeado de unos paisajes de ensueño o al menos eso me pareció de lo poco que pudimos apreciar bajo la niebla.Aubisque

Arriba del puerto están las famosas bicicletas gigantes representando las categorías de liderato del Tour, así que nos hicimos unas fotos con ellas, compramos la pegatina de rigor y continuamos camino. Por cierto, en lo alto del puerto la niebla desapareció.

Aubisque

CAMINO HACIA HUESCA

La última parte del día nos llevó hasta Huesca. Vicente vive allí y aprovechamos su piso para alojarnos. Para llegar a la capital oscense, lo que hicimos fue descender el Aubisque hasta Laruns y poner rumbo sur hacia la frontera española a través de la D934.

Para llegar a España hay que subir el puerto del Portalet. Este puerto, en su vertiente francesa es estrecho y con un mal firme al principio pero después empieza a ensanchar según vamos subiendo siendo muy divertido. Al final de este puerto, recuerdo que íbamos a un ritmo bastante alegre cuando una R nos adelantó tocando rodilla derecha y a la vez saludándonos con la mano y pié izquierdos…

Ya ascendido el Portalet, entramos en España encontrándonos con Formigal, lugar donde anualmente se celebra la concentración BMW Riders. Seguimos rumbo sur por la A-136 siguiendo el valle del río Gállego hasta llegar a Biescas. Desde Biescas continuamos hasta Sabiñánigo y desde allí tomar la N-330 hasta Huesca. En la N-330 nos falta por atravesar el último puerto del día que es el Puerto del Monrepos. Puerto con un asfalto perfecto y con numerosos tramos de dos carriles por lo que disfrutamos de lo lindo atravesándolo.

Según nos acercamos a Huesca, se escapaba alguna gota, pero por suerte pudimos llegar sin mojarnos.

RESUMIENDO

El día fue largo y no por ello increíble, atravesando nueve puertos de montaña disfrutando mucho, tanto de la moto y los paisajes como de la buena compañía que brindan Juanjo y Vicente.

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